Si no tuviéramos faltas de los nuestros, no nos tome tanto placer en darse cuenta de las de los demás.


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françois de la rochefoucauldnotuviéramosfaltasnuestrostometantoplacerdarsecuentademssi nono tuviéramostuviéramos faltasfaltas delos nuestrosno nosnos tometome tantotanto placerplacer enen darsedarse cuentacuenta delos demássi no tuviéramosno tuviéramos faltastuviéramos faltas defaltas de losde los nuestrosno nos tomenos tome tantotome tanto placertanto placer enplacer en darseen darse cuentadarse cuenta decuenta de lasde las dede los demássi no tuviéramos faltasno tuviéramos faltas detuviéramos faltas de losfaltas de los nuestrosno nos tome tantonos tome tanto placertome tanto placer entanto placer en darseplacer en darse cuentaen darse cuenta dedarse cuenta de lascuenta de las dede las de loslas de los demássi no tuviéramos faltas deno tuviéramos faltas de lostuviéramos faltas de los nuestrosno nos tome tanto placernos tome tanto placer entome tanto placer en darsetanto placer en darse cuentaplacer en darse cuenta deen darse cuenta de lasdarse cuenta de las decuenta de las de losde las de los demás

Si no tuviéramos defectos no sentiríamos tanto placer descubriendo los de los demásSon nuestros amigos los que nos señalan nuestras faltas, no los que nos adulan.Si tuviéramos que tolerar a los demás todo lo que nos permitimos a nosotros mismos, la vida sería intolerable.No hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacen los demás de lo que decimosNo hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacen los demás de lo que decimos.