Para borrar nuestras faltas a los ojos de los hombres son precisos torrentes de sangre; pero ante dios una sola lagrima basta.


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No nos preocupemos de ser amados por aquellos que tenemos; el tenerlo basta. Pero el talento, la virtud que faltan abren en el alma pequeños abismos, y el papel del otro consiste en llenarlos. Sobre cada una de nuestras faltas y de nuestras insuficiencias nos hace falta una compresa de amor.La justicia divina exige que los derechos de ambos sexos sean igualmente respetados, puesto que ninguno de los dos es superior ante los ojos de dios. la dignidad ante dios depende, no del sexo, sino de la pureza y luminosidad del corazón. las virtudes humanas pertenecen a todos por igualUn suspiro seguido de una lágrima,una lágrima seguida de mil mas,un llanto que no se puede calmar,un recuerdo imposible de borrar.Dios dio a los hombres tanto un pene y un cerebro, pero por desgracia no es suficiente suministro de sangre para funcionar ambos al mismo tiempo.Su mejor amigo es una sola gota lágrima de sus ojos llorosos.Aunque no cabe la menor duda que ante los ojos de Dios vale más un carnívoro evangelizado que un vegetariano anticrístico, a un alma realmente evangelizada y amorosa le repugnará tan sólo la idea de manchar sus manos y su estómago con la sangre y el sufrimiento de sus hermanos inferiores.