La resignación es lo que mata a la gente. Una vez que han rechazado la renuncia, los humanos adquieren el privilegio de hacer la humanidad su sendero.


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Una y otra vez estos gobiernos han rechazado las propuestas de hoy, y deseados ellos mañanaLa gente dice con frecuencia que los humanos siempre han comido carne. De acuerdo con esta lógica no deberíamos tratar de evitar que la gente mate a otra gente.El suicidio no mata a la gente, la tristeza los mata.Sólo aquellos que tienen paciencia para hacer las cosas simples perfectamente cada vez adquieren la habilidad de hacer las cosas difíciles con facilidad.La supervivencia es un privilegio que implica obligaciones. Siempre estoy preguntando qué puedo hacer por aquellos que no han sobrevivido.El temor, mata la voluntad y paraliza toda acción. Si de la virtud Shîla (armonía en la palabra y acción) está falto, el peregrino tropieza y los guijarros kármicos lastiman sus pies en el pedregoso sendero.