La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón y el alma de condiciones sin alma. Es el opio del pueblo.


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La religión es el corazón de un mundo sin corazón. es el opio del pueblo.A veces el poder de la mente se impone a los sentimientos del alma y el corazón ; con el tiempo la mente pierde su poder y cede, ante la constancia, la sencillez, la tranquilidad y sobre todo el amor que emanan del alma y el corazón. es ahí cuando hay que reconocer el error y recuperar el tiempo perdido. el amor no está en la mente, está en el alma y el corazónEl alma que ya no es acosada por la angustia por el futuro ni por la obsesión del pasado, el alma sin fiebre, sin obligaciones, sin impetuosidad, conoce por fin el dulce abandono al presente.La religión es el opio del puebloLa religión es el opio del pueblo.Un hombre puede ignorar que tiene alguna religión, del mismo modo que puede desconocer que tiene un corazón; mas sin religión, lo mismo que sin corazón, el hombre no puede existir