El que es cruel con los animales se vuelve duro también en sus relaciones con los hombres. Podemos juzgar el corazón de un hombre por su trato a los animales.


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Aquel que es cruel con los animales se vuelve difícil también en su trato con los hombres.Al igual que algunos animales se alimentan de otros para subsistir Dios le dijo al hombre que podía tomar los animales que necesitara sólo hasta encontrar una mejor solución, no para caprichosos vestidos o hacerlos sus esclavos o entretención. Al igual que Jesús yo no como animales por respeto a mis hermanos, el hombre debe entender el verdadero mensaje de Dios para con sus animales, debe ponerse en el lugar de aquellos animales desamparados, abandonados y maltratados, sólo así habrá paz, de lo contrario llegara el día en que los hombres verán con sus propios ojos como se contamina y muere su entorno y abusaran no sólo de los animales sino también de sus pares humanos.Podemos juzgar el corazón de un hombre por su tratamiento de los animalesLa conmiseración con los animales está íntimamente ligada con la bondad de carácter, de tal suerte que se puede afirmar seguro que quien es cruel con los animales, no puede ser buena persona. Una compasión por todos los seres vivos es la prueba más firme y segura de la conducta moral.Podemos juzgar el corazón de una persona por la forma en que trata a los animales.Debemos luchar contra el espíritu de inconsciencia cruel con la que tratamos a los animales. Los animales sufren tanto como nosotros. La verdadera humanidad no nos permite imponerles tales sufrimientos. Es nuestro deber hacer que todo el mundo lo reconozca. Hasta que no extendamos nuestro círculo de compasión a todos los seres vivientes, la humanidad no encontrará la paz.