Cuando éramos niños nos sentíamos agradecidos con los que llenaron nuestros calcetines de navidad... ¿Por qué no hemos agradecido a Dios por llenar nuestros calcetines con nuestros pies?.


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Siendo niños éramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad. ¿Por qué no agradecíamos a Dios que llenara nuestros calcetines con nuestros pies?.Siendo niños éramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad. ¿Por qué no agradecíamos a Dios que llenara nuestros calcentines con nuestros pies?La Navidad...!. La propia palabra llena nuestros corazones de alegría. No importa cuánto temamos las prisas, las listas de regalos navideños y las felicitaciones que nos queden por hacer. Cuando llegue el día de Navidad, nos viene el mismo calor que sentíamos cuando éramos niños, el mismo calor que envuelve nuestro corazón y nuestro hogar.Los hombres viven obsesionados por la inmensidad de lo eterno. Por eso nos preguntamos: ¿tendrán eco nuestros actos, con el devenir de los siglos?... ¿Recordarán nuestros nombres los que no nos conocieron cuando ya no estemos?... ¿Se preguntarán quiénes éramos?...Qué cosa tan cruel guerra es... para llenar nuestros corazones con odio en lugar de amor por nuestros vecinos.Nuestros niños son un recordatorio sutil de la frecuencia con nuestros padres probablemente nos odiaban