A los dieciocho años se adora; a los veinte, se ama; a los treinta, se desea; a los cuarenta, se reflexiona.


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dieciochoañosseadoraveinteamatreintadeseacuarentareflexionalos dieciochodieciocho añosaños sese adoralos veintese amalos treintase desealos cuarentase reflexionaa los dieciocholos dieciocho añosdieciocho años seaños se adoraa los veintea los treintaa los cuarentaa los dieciocho añoslos dieciocho años sedieciocho años se adoraa los dieciocho años selos dieciocho años se adora

A los dieciocho años se adora; a los veinte, se ama; a los treinta, se desea; a los cuarenta, se reflexionaCuando se tienen veinte años, uno cree haber resuelto el enigma del mundo; a los treinta reflexiona sobre él, y a los cuarenta descubre que es insolubleCuando se tienen veinte años, uno cree haber resuelto el enigma del mundo; a los treinta reflexiona sobre él, y a los cuarenta descubre que es insoluble.A las diez, un niño; a los veinte años, salvaje; a los treinta años, dócil, si alguna vez; a los cuarenta años, sabia; a los cincuenta, rica; a los sesenta, buena o nuncaA los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada.A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada